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La primera línea de fuego está compuesta por las mujeres

 

Intervención de la diputada Angeles Balparda en representación de Unidad Popular en la Asamblea General del Poder Legislativo el miércoles 18 de marzo de 2015, por el Día Internacional de la Mujer Trabajadora (subtítulos de Redacción de Prensa Unidad Popular)


Estaba pensando en cómo valorar el tiempo ¿no? Cómo medir si media hora es mucho, si media hora es poco, en cuántas partes se puede dividir media hora, siendo el tiempo una medida muy importante que hay que tener en cuenta.
Creo que hay muchas mujeres que ya no tienen tiempo, y no me refiero sólo a las muertas por violencia doméstica, que sin duda parte son ellas, pero muchas otras mujeres a las que les late el corazón, a las que la vida las asiste pero que lamentablemente ya no tienen tiempo. Por eso uno podría elegir muchos perfiles de por dónde encarar esto que estamos diciendo hoy, lo han hecho las legisladoras que han opinado desde distintos ángulos, creo que son todas válidas, pero nosotros quisimos elegir una que es la que nos parece, por lo menos a nosotras es la que más nos desvela que es el cómo hacemos para que todo esto que estamos hablando acá, para que este discurso que cada vez hay más gente que asume, que lamentablemente también hay que decirlo, se va generando un discurso, un vocabulario, un postura política, filosófica que hace que haya un paquete que todo el mundo agarra porque queda bien, porque está en boga.
Por eso uno puede escuchar periodistas, hombres y mujeres, formadores de opinión, uno puede escuchar dirigentes políticos, gente de distintas clases sociales, y todos repetir un mismo discurso. Estamos en una época en la que queda bien hablar de las mujeres, de los derechos de las mujeres, queda bien hablar del medio ambiente, queda bien hablar de varios temas que a nosotros nos parecen muy serios.
Y voy a tratar de ser lo más seria y sobria que pueda en este tema porque creo que así lo merecen las mujeres. ¿Qué es lo que nos desvela? Cómo sacamos este tema que sinceramente pensamos se va encapsulando cada vez más y lo llevamos a donde están la inmensa mayoría de las mujeres, que están por fuera de esta conversación. Muchas veces no porque no les interese sino porque corren todo el día para parar la olla, para comprar los útiles de la escuela, para saber en qué andan los chiquilines después de que salen del liceo, para fomentar que quieran estudiar porque el futuro, le tienen que prometer que el futuro cuenta con ellos y que ellos tienen que educarse porque el que se educa va a ser alguien. Muchas veces las mujeres, las madres se lo están repitiendo a los hijos siendo ellas mismas mujeres que estudiaron, que quisieron, que se comprometieron y no pudieron. O tienen a su lado su vecina, su hermana, su madre, miles de ejemplos que le demuestran que no es así, que no ha sido así.
Por eso nosotras, cuando venimos a hablar acá, queremos, más que mencionar números y porcentajes que valen, que son muy importantes, que hay que tenerlos en cuenta, queremos dedicarnos a la otra parte, a esa primera línea de fuego que tiene la sociedad que está compuesta por las mujeres. La primera línea de fuego está compuesta por las mujeres.
No porque las mujeres sean más valientes, porque los hombres vayan para la última, no, no. Es porque las mujeres trabajan y lidian todos los días con los problemas sociales más profundos que tiene este país. Las mujeres lidian con los precios, hay que ir a la feria y hay que volver con algo en la bolsa. Las mujeres lidian con armar una comida y ponerla arriba de la mesa, que les guste y que la coman y que no le digan "otra vez lo mismo". Las mujeres lidian con condiciones de trabajo terribles, que cada vez conocemos menos. 
Yo me entero hace poquito que las bolsas de los shoppings las arman mujeres a domicilio, las arman en sus casas. Esas bolsas que les ponen todo el glamour a este Uruguay que está decaído, que está con una mueca, un Uruguay que canta murga, un Uruguay que tiene una risa permanente, un Uruguay que siempre está de fiesta y que siempre está disfrutando. Sin embargo, muchísimas mujeres en sus casas son las que arman esas bolsas de los shoppings que a veces uno lleva un mísero trapito, dicho con todo respeto, adentro de esa bolsita, pero quedó bárbara porque va con la bolsita.
Nosotros pensamos que estos no son problemas de esta época, no es que la humanidad ha llegado a este punto, nosotros seguimos confiando en los seres humanos, seguimos confiando en la Humanidad, somos tremendamente optimistas, pensamos que el otro discurso, el que dice: "Y bueno, es la época, es lo que viene, es en todos lados igual", ese discurso es apocalíptico. Nosotros sabemos que va a haber un mañana muy superior a este que tenemos hoy, y las mujeres en esto no sólo van a tener que estar para vivirlo sino que tienen que estar hoy para forjarlo.


Pero vamos con las mujeres en la primera línea de fuego, las que nombrábamos recién, las mujeres que cuando tienen que ir a comprar los útiles escolares, sacan números pero después van a la escuela y le dicen a la maestra, sobre todo a la maestra, que haga más chiquita la lista, que sean menos las cosas que le piden, y la maestra, mujer también mayoritariamente, va a hacerle caso y va a achicar y va a achicar porque entiende, porque comprende y va a achicar la listita. Y vamos a quedar todas contentas, las que piden y las que ceden, pero de esa manera, consciente o inconscientemente estamos bajando el nivel de la educación permanentemente. Y entonces va a haber una inmensa mayoría de niños que se van a educar con la lista corta, con lo menos, porque también se dice antes nos arreglábamos con menos, ahora piden tanta cosa, lo que pasa es que la Humanidad avanza y los conocimientos avanzan.
¿Y qué hacemos, a la mayoría le achicamos la lista y a una minoría la dejamos que sí tenga acceso a todo? Tiene acceso a todo, materiales, profesores, toda la formación, para ellos todo. Y lo bien que está que lo tengan, nosotros lo queremos para todos, pero no para que la mayoría... y acá quiero retomar una denominación para esta fecha, no es el Día Internacional de la Mujer, es el Día Internacional de la Mujer Trabajadora. Y justamente los hijos de las mujeres trabajadoras son los de la lista corta.

 

Hay que apostar a la vida


Nosotras pensamos en esta primera línea de fuego y también pensamos en los hospitales, pensamos en todo el tema de la salud. ¿O no son enfermeras, no son mujeres la mayoría de los enfermeros? Son, y allá van las enfermeras, trabajando en varios lugares, corriendo de un trabajo al otro, durmiendo en el ómnibus, como las vemos, durmiendo en el ómnibus con el uniforme puesto yendo de un trabajo al otro. Y llegando y teniendo cada vez más enfermos para hacerse cargo, teniendo que manejarse con material de segunda muchas veces, y no estoy hablando sólo de la Salud Pública, estoy hablando de las mal llamadas mutualistas, trabajando con material que si tuviéramos todo el tiempo del mundo podríamos poner un montón de testimonios, de casos. Gente en la salud, mujeres que trabajan en la salud que saben que no están haciendo lo que deben, pero es lo que pueden, y ahí están las mujeres también.
¿Qué pasaría si un día dijeran: "no, hasta acá llegó"? Bueno, tenemos un ejemplo, un día, y no hace tanto, enfermeras y enfermeros dijeron: -No, hasta acá llegó; y fueron acusadas por una dirigente sindical de "asesinos", porque hacían eso eran "asesinos", porque dijeron "hasta acá llegó".
¿Porque qué pasa? Se parte de que las mujeres son buenas, es un romanticismo espectacular, las mujeres son buenas, dedicadas, acceden, van más allá, el amor está por encima de todo y entonces, explotala, explotala tranquilo. En vez de contratar más enfermeras, bueno, que esa rinda más. Y después metele la presión social que las acuse de asesinas y van a ver. Así como decimos ahora que cada vez hay menos gente que quiere estudiar Magisterio, por los salarios, pero también porque se ha defenestrado a los maestros públicamente y socialmente, vamos a ver qué está pasando con las enfermeras también, cuántas están dispuestas a dedicarse a estudiar enfermería para ayudar a los enfermos porque ganan 3 pesos y también se las está permanentemente denigrando.
Nosotros, cuando hablamos de las condiciones de trabajo, queremos sumar acá, creemos que son muchas las mujeres, no tenemos la medida, pero hay muchas mujeres que así como decíamos trabajan armando las bolsitas del shopping también me entero ahora que muchas trabajan en su casa armando las guirnaldas de navidad para fin de año, armando lapiceras, poniendo a trabajar al lado de ellas a los hijos, a la madre, a todo el mundo, y el empresario que manda a hacer ese trabajo no tiene que pagar derechos sociales, no le paga la luz, no tiene que pagar agua, no tiene que pagar limpiadora, porque todo eso lo va a hacer la mujer después de que termine de hacer el trabajo domiciliario.
Pero queremos mencionar, son los únicos nombres propios que vamos a dar hoy, no porque no haya mujeres valiosas de la historia de nuestro país y de América Latina y del mundo, mujeres que pelearon por los derechos de las mujeres que habría que nombrar acá, pero queremos nombrar sólo dos nombres de mujer y un nombre de niño: Silvia y Bruna Ponte, 28 y 33 años, y Fausto Olivera. Pueden ser muy desconocidos estos nombres pero son los tres que murieron en Artigas cuando se les incendió la piecita en la que estaban tratando de vender panchos. Y podrán estar todas las explicaciones, que la garrafa, que el enganche, que la válvula, que el lugar no era el apropiado, que la ventilación, todo se puede explicar, todo se puede explicar, pero yo no creo que esas mujeres con ese niño estuvieran ahí porque les gustaba vender panchos en la noche de carnaval en Artigas, creo que más bien les hubiese gustado estar en el carnaval, festejando, bailando. ¿Por qué lo hacían? Bueno, pensaron que esa noche podían hacer unos pesos que les hacían falta.
Y este caso se hizo tristemente famoso porque después, con sus quemaduras graves, vino toda una maraña de burocracia, de desentendimiento, de todo lo demás que ustedes conocen que hizo que murieran. Y uno tuvo que escuchar con mucho dolor que una ministra diga "igual se hubieran muerto". "Igual se hubieran muerto". Muchas veces bajoneada con un tema de salud propio o de un familiar, yo digo: "¿Bueno y para qué le van a hacer eso? ¿Por qué lo van a judear?" Y nos han respondido los médicos, siempre -y sabrán los médicos si esto es lo que los médicos deben hacer o no- "Hay que apostar a la vida, siempre hay que apostar a la vida". 
Acá ha habido helicópteros y aviones para todo, pero para estos tres no los hubo. En ellos tres, que aclaro por las dudas, no los conocí, no sé a qué partido votaron las mujeres, no sé si les interesaba la política, no sé. Pero en ello simbolizamos a todos los que trabajan en la venta ambulante, muchas veces con el chiquilín al lado, sentadito ahí, criándose en la calle, a ese nivel de la tierra y de los pasos nuestros. A las que acá muy cerquita cortan uva, recogen limones, recogen manzanas, lo que venga, de zafra en zafra con una bolsa colgada al pescuezo con 25 kg. caminándose el campo. Comiendo al pie de la planta, obviamente sin baño. ¿Lo harán porque les gusta? ¿Lo harán porque la mujer uruguaya es muy rural? No.

 

Hay mucha simulación


Queremos mencionar que hay un capítulo que tiene a las mujeres de protagonistas también, lamentablemente, que es el de las cárceles. Y fíjense, la escuela -cuando digo escuela digo escuela, liceo, UTU-, el hospital, la policlínica, pero digo las cárceles también, vayan a la cola de las cárceles a ver qué es lo que hay. Mujeres, son mujeres las que están, son las madres. Y nosotros en este país, aunque ahora nadie ha mencionado acá que hay mujeres desaparecidas, que hay niños desaparecidos, que a uno le duele mucho porque pareciera como que se está haciendo tiempo para que la naturaleza haga su trabajo. Y se irán sumando, y no las quiero nombrar, las madres que van muriendo y no saben, no llegaron a enterarse qué pasó con los restos de sus hijos.
Bueno, ese tema acá antes era tema de todos los días, ahora no es más, ese tema se borró. Y me da pie para decir que lamentablemente, ustedes saben, o sea los parlamentarios que están acá saben que yo estoy aquí supliendo al diputado Rubio de la Unidad Popular, sabe la mayoría de nuestros orígenes. Y nosotros pensábamos que estos temas iban a ser tratados de otra manera, que se iban a encarar de otra manera y que algunos se iban a resolver, muchos de estos se iban a resolver cuando ganara el Frente Amplio, y lamentablemente no fue así.
Y como muchas veces se nos ha dicho, porque venimos de cien y pico de años de gobiernos de partidos tradicionales, se nos dijo a nosotros que íbamos muy apurados y que nosotros teníamos que tener paciencia y que había que esperar. La respuesta que hemos dado siempre es la misma y lamentablemente la realidad nos va dando la razón cada vez más, ojalá que no fuera, pero acá no es un problema de velocidad, es de dirección, de timón, y por eso nos preocupa.
Por eso quiero nombrar acá, sin dar nombres, quiero que se tenga en cuenta que en este país hubo mujeres desaparecidas, madres de desaparecidos que ustedes saben pelearon más que nadie buscando la verdad y la justicia.
Pero ese tema, como otros, es materia de simulación. En el Uruguay hay mucha simulación, en este Uruguay del progresismo hay mucha simulación, se toman temas como que ya están arreglados, vamos, lo trabajamos, ponemos medidas, un artículo, el otro, no sé qué y parece que el tema está arreglado o que está avanzado. Y el tema no sólo no está avanzado sino que pasa como está pasando acá, acá la impunidad sigue reinando, sin embargo si uno va y busca en la computadora dice que en Uruguay se arregló porque la Ley de Impunidad, si derogó o si no derogó. Pero acá la impunidad sigue reinando, y si no pregúntele a Purtscher, al militar que habló y que lo castigaron con unas palmaditas.
Acá no se habló, que yo pensé que se iba a hablar, sinceramente, del tema del aborto, hablamos de las mujeres, el tema del aborto. En el Uruguay ya no se habla más del tema del aborto, salvo este caso que hubo hace unos pocos días de dos mujeres que murieron en el interior por aborto clandestino.
El tema del aborto llevó muchos años adentro de este Parlamento, porque fue una legislatura entera y no se pudo, otra legislatura  entera y no se pudo, se siguió avanzando, se siguió avanzando y se aprobó lo que sabemos que se aprobó. Nosotros seguimos reclamando lo mismo, el aborto tiene que ser una decisión de la mujer, con toda la educación, con todo el acceso a los métodos anticonceptivos, pero tiene que ser una decisión libre de la mujer, que debe ser tratada como adulta y tiene que ser tratada como una persona que tiene derecho a decidir sobre su... No sobre su cuerpo, porque a veces queda como que es el cuerpo, sobre su propio ser, es su cuerpo y es todo lo que ella es. Pero es parte de la simulación. "Pero el aborto ya está". No, el aborto no está. "La impunidad ya está". No, la impunidad no está.

 

Hablar de la política en concreto


No se habla más de las mujeres viviendo con niños en la calle. ¿Dónde están? ¿Ahora son todas de la clase media? Porque ahora nos enteramos que casi todos somos clase media. ¿Son todas clase media? No, están en los refugios, y ahí empieza todo otro paquete que no da el tiempo de entrar donde lo que se está diciendo es familias desarmadas, los hombres van para allá, las mujeres van para allá, si tienen hijos van para acá, llevame vos y va una abuela que se queda con dos. El tema no está arreglado, que se haya tapado es otra cosa, que se haya escondido es otra cosa, pero el tema está. Y vamos a los refugios, vayamos a hablar con todas las mujeres que están en los refugios a ver cuál es la realidad.
Ojalá estuvieran acá otras mujeres hoy, esas mujeres que están lejos lamentablemente de toda esta conversación.
Nosotros tenemos, entre las tantas cosas para decir acá, que la mayoría de las veces, siendo las mujeres las víctimas de los problemas sociales, terminan siendo las culpables, se les echa la culpa. Se prendió fuego un rancho, se prendió fuego una casita, y la culpa, "también la madre... se fue", "también la madre...", siempre la culpa la tienen las mujeres, y son problemas sociales.
Ahora, lo que yo estoy diciendo es un pataleo de las mujeres que queremos que nos traten distinto? No, es: seamos capaces de ver que estos son problemas sociales, que tienen que tener respuestas sociales, y que acá no alcanza con hablar de la política en abstracto, hay que hablar de la política en concreto. Y más cuando se habla desde las mujeres, hay que hablar de la política en concreto.
Si un chiquilín, un adolescente, un niño se droga... ¿Y la madre? -es la primera pregunta. ¿Y la madre? ¿Acá pensamos nosotros que son las madres las culpables de que la droga avance entre niños, jóvenes y adolescentes? Sabemos todos que no.
Hablamos del tema de la violencia contra la mujer, tema muy doloroso, que este año viene muy acelerado, pero también, acá con mecanismo, con dispositivos, tampoco lo arreglamos. Si la tobillera, etc. Los mecanismos, como en otros ámbitos, ayudan, pueden ayudar. Cómo no. Hay que extenderlos para los casos que sirva, hay que evaluar las cosas. No hay que largar programas, no sé si está bien decirlo acá, como chorizo, uno atrás del otro, pero se puede trabajar en otras cosas.
¿Por qué pasa esto? ¿Por qué hay tanta violencia? ¿Por qué un hombre se descarga con la primer mujer que encuentra? ¿Por qué? ¿Nació malo? ¿Viene cargado con lo peor? Nosotros pensamos que hay varios ámbitos en los que se puede actuar y uno es en todo lo que forma la imagen de la mujer. Y vayamos a la televisión que es lo más masivo, no le vamos a echar la culpa a Tinelli, ya no podemos seguirle echando la culpa a Tinelli, porque lamentablemente en los últimos años, acá, en la televisión nuestra, se ha generado como una segunda línea ¿vieron? Como la segunda línea de los refrescos, una cosa más barata pero para que todos queden pensando "yo también estoy en la fiestita".
Acá hay también los Tinellis y los programas que fomentan una imagen de la mujer totalmente denigrada. Y entonces, desde el baile del caño y el Bailando por un sueño y todo lo que lo rodea, a Mister Músculo, del primero al último, están dando una imagen de la mujer.
Cuando yo era joven nos quejábamos porque vendían la imagen de la mujer como se vendía una botella de detergente, creo que hoy estamos mucho más lejos, mucho más lejos. Y sobre eso se puede actuar. Porque si no nos quedamos en que cómo es el mundo ahora, qué horrible. No, no, es la gente nueva, lo que pasa que los celulares, la computadora. No, no, no, todo eso se puede usar a favor de las personas, todo, pero acá hay que actuar sobre los medios, qué es lo que se puede y qué es lo que no se puede, con respecto a transmitir nada menos que la imagen, en este caso de las mujeres. Se podría analizar muchos otros, pero estamos hablando de las mujeres. Ese es el mensaje, así son las mujeres, es lo que llega directo a la cabeza de los niños, directo a la cabeza del adolescente, que además le está diciendo que esas son las que triunfan.
¿No se puede actuar? ¿Un gobierno no tiene la obligación de actuar? Porque está muy bien hablar del sistema, está muy bien hablar de la sociedad, pero hablemos de gobiernos y hablemos de responsabilidades, en lo que se hace y en lo que no se hace también.

 

La participación no es una cuota


Esta fecha es una fecha de carácter internacional, nosotros vamos a dejar los últimos minutos para eso, por supuesto, pero quisiéramos que de lo que estamos hablando, si bien todo lo que estamos diciendo lo decimos porque estamos convencidos que es así, que nosotros necesitamos de la participación política de las mujeres y de los hombres también. Precisamos la participación política de todos en la resolución y el encare de los graves temas que tenemos como sociedad, que la mueca no nos oculte la realidad.
Todos están diciendo, estamos viendo algunas pruebas de la crisis económica que se está viviendo en distintas partes del mundo, en este continente, en nuestros países vecinos y el tema crisis suena cada vez más fuerte.
También se podrá decir "estamos preparados", "no estamos preparados", podrán estar todas las explicaciones para todo, pero lo que sabemos seguro es que las crisis las pagan siempre las mujeres, son las que más caro pagan, las mujeres. Y por eso para nosotros este tema es un tema central.
En lo que hace a los temas que queremos que queden, hace años que estamos en estos temas y hace años que está el famoso tema de la cuota política. Así como cuando hablamos de la educación y de los problemas de la educación, y los docentes y de las madres vinculadas a los docentes, y las diferencias de clase en la educación, podemos decir que no se arregla eso con una ceibalita. Queremos decir, con todo el respeto por la otra posición, que saben las que trabajan en eso, lo hemos tenido. Pensamos que el tema de la participación política de las mujeres no se arregla con una cuota, acomoda a las que ya están, acomoda a las que ya pueden. Acomoda digo en el sentido de esta primera, esta segunda y esta tercera, pero no resuelve el tema. A nosotros nos gustaría que acá estuvieran las mujeres apretándonos a nosotros, ¿che, y no vas a decir nada de esto? y ¿cómo, y esto otro? Pero no están, no están.
Hay que llevar la posibilidad a las mujeres de barrio, a esas que cuando empezamos decíamos que andan todo el día en el corre, corre, de que tengan no sólo tiempo, esto no es un problema de tiempo, cuando una mujer se quiere hacer tiempo para algo se lo hace. Es un tema de consciencia y de confianza. Si la política sirve para algo y se demuestra, ah, van a estar las mujeres ¿eh? Van a estar.
Hoy un diputado decía: la actividad del Parlamento no sé si es que está mal o está mal vendida. Yo creo que hay un problema de contenido, de qué ve la gente de la política, qué le resuelve pero de verdad, no en la simulación.
Y la salud no se resuelve con el Fonasa. También, uno puede callarse la boca y escuchar todo el discurso de que está todo bien, de que vamos en camino, pero no se resuelve. Vayan a hacer cola a cualquier policlínica de ASSE para saber para cuándo están dando número. Y si vas el 2 tenés que ir el 16 porque es a partir del 16 que dan número. Y la gente sabe que abren a las 8 pero a las 4:30 está haciendo cola. ¿Por qué? ¿Porque el uruguayo es así? No, el uruguayo no es así. El uruguayo sabe que si va más tarde se queda sin números, porque son pocos números.
¿Cómo, hay pocos médicos en el Uruguay? No, si dijeron que no hay que anotarse tanto en la carrera de Medicina, que precisan en Tecnología.
¿Entonces, cuál es el problema? ¿Quién lo resuelve? Para eso están los gobiernos.
Dejamos para el final lo de internacional porque también lo queremos reivindicar esto, de que es una fecha internacional.
En otras épocas, cuando yo era joven, se podía hacer una lista de las mujeres de acá, de allá, hoy podríamos hacer una más larga ¿no? Pero nosotros elegimos a tres países, tres pueblos con los que queremos solidarizarnos hoy. Con Venezuela: las mujeres son una parte muy pujante del pueblo venezolano que ha hecho transformaciones muy grandes. Las mujeres saben como nosotros que hay injerencia extranjera y la injerencia extranjera que hay en Venezuela tiene nombre y apellido, se llama Estados Unidos de América. No precisamos pruebas, ya las tenemos hace rato, hace cientos de años que las tenemos.
Elegimos a las mujeres de México, en particular a las madres de los 43 estudiantes de Magisterio de Ayotzinapa. Y elegimos a las mujeres de Haití integrantes de un pueblo que está masacrado. Y tampoco porque Dios no los tuvo en cuenta sino por las políticas que se han llevado adelante de los más poderosos sobre los países más débiles.
Gracias.

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